EEUU bombardea cerca de estrecho, Irán promete vengar muerte de jefe de seguridad
Estados Unidos afirmó que bombardeó plataformas iraníes de misiles cerca del estrecho de Ormuz, en momentos que la república islámica promete vengar la muerte de su poderoso jefe de seguridad, alcanzado por un ataque israelí.
En tanto, una oleada de misiles dejó dos muertos en Israel, cuya defensa aérea permitió evitar muertes masivas desde que lanzó la guerra contra Irán el 28 de febrero junto a Estados Unidos.
Las fuerzas estadounidenses indicaron que lanzaron algunas de sus bombas más pesadas para destruir sitios misileros iraníes cerca del estrecho de Ormuz, por donde pasa un quinto del petróleo y gas del mundo, que Irán mantiene prácticamente bloqueado.
Estados Unidos descargó varias bombas de 2.250 kilos, valoradas en 288.000 dólares cada una, contra los sitios iraníes que impiden el paso de buques cisterna por el estrecho, dijo el Comando Central estadounidense.
Desde el inicio de la guerra, Irán ataca intereses estadounidenses, instalaciones energéticas e infraestructura civil de sus vecinos del Golfo y mantiene un bloqueo sobre el estrecho de Ormuz.
Pero también se jactó en su plataforma Truth Social de que el ejército de su país no depende de sus aliados. "NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE", escribió Trump en mayúsculas.
- Promete venganza -
Israel anunció la muerte del jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, una figura clave en el mando de la república islámica tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, en el inicio de la guerra.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, afirmaron el miércoles en un comunicado que habían lanzado misiles al centro de Israel "en venganza por la sangre del mártir Ali Larijani y sus compañeros".
Igualmente, el jefe del ejército iraní, Amir Hatami, prometió vengar la muerte de Jamenei.
Irán celebrará el miércoles el funeral de Larijani y de Gholamreza Soleimani, jefe de la milicia Basij, el aparato represivo central de Irán, muertos el martes en los ataques israelíes.
El ejército israelí indicó que está decidido a "localizar, encontrar y neutralizar" al nuevo guía supremo iraní, Mojtaba Jamenei, quien no ha aparecido en público desde su designación hace más de una semana.
"No sabemos nada de Mojtaba Jamenei, no lo escuchamos, no lo vemos, pero podemos decirle algo: lo rastrearemos, lo encontraremos y lo neutralizaremos", declaró a periodistas el portavoz militar israelí, brigadier general Effie Defrin.
Igualmente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, insistió en acabar con la república islámica, aunque Trump no se ha comprometido con ese objetivo.
Las muertes de Larijani y Soleimani son un duro golpe para la república islámica en medio de una guerra en la que han fallecido más de 1.000 personas y millones se han visto obligadas a desplazarse en Oriente Medio, especialmente en Líbano e Irán.
Larijani, matemático y filósofo de formación, y veterano de la guerra Irán-Irak (1980-1988), fue ministro de Cultura, director de la radiotelevisión pública, negociador jefe del programa nuclear, presidente del Parlamento, candidato presidencial y en los últimos tiempos jefe del Consejo Superior de Seguridad.
"Él ha sido efectivamente la figura a cargo de la sobrevivencia del régimen en su política regional y su estrategia de defensa", comentó a la AFP Kavid Khalfa, del centro de estudios Atlantic Middle East Forum.
"El líder supremo es quien da la orden, pero (Larijani) es quien la ejecuta. Es la mano derecha", agregó.
- Muertes cerca de Tel Aviv -
En Israel, dos personas murieron tras una andanada de misiles lanzados por Irán que causaron grandes daños cerca de Tel Aviv.
Igualmente, periodistas de la AFP escucharon explosiones en Dubái, un centro económico cuya seguridad se ha visto golpeada por los drones y misiles iraníes.
En Estados Unidos, Trump enfrentó la renuncia de su director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos (NCTC), Joseph Kent, quien alegó no poder "en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán".
Trump declaró que la dimisión es "algo bueno", al calificar a Kent como alguien "muy débil en materia de seguridad".
Líbano se ha convertido en otro frente desde que el movimiento proiraní Hezbolá atacó a Israel el 2 de marzo para vengar la muerte del anterior líder supremo, Ali Jamenei. Desde entonces 912 personas han muerto en Líbano y hay más de un millón de desplazados.
Si la guerra en Oriente Medio se extiende, podría provocar una crisis de refugiados "permanente", advirtió este martes el ministro de Relaciones Exteriores turco, Hakan Fidan.
En Sidón, en el sur de Líbano, muchos desplazados duermen en sus autos ante la falta de albergues.
"Cada día llegan muchas personas buscando refugio, pero ya no tenemos espacio", dijo Jihan Kaisi, directora de una ONG que gestiona una escuela transformada en albergue, donde viven hacinadas más de 1.100 personas.
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F.A.Kainz--SbgTB