Tres muertos al derrumbarse una columna rocosa en la región turca de Capadocia
Tres personas murieron y otras cinco resultaron heridas este jueves al derrumbarse una columna rocosa en un lugar turístico de la región turca de Capadocia, clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Capadocia alberga formaciones rocosas conocidas como chimeneas de hadas, fruto de la actividad volcánica, pero están debilitadas por fenómenos naturales y por la sobreexplotación turística.
Los cuerpos de tres personas fueron encontrados bajo las piedras, declaró el gobernador de Nevşehir, Huseyin Kok.
Al menos cinco más resultaron heridas, escribió en X el ministro de Justicia, Akin Gurlek.
Las autoridades no han precisado la nacionalidad de las víctimas.
El derrumbe se produjo a las 15H15 (12H15 GMT) como consecuencia de "una caída de piedras provocada por un deslizamiento de tierra en la localidad de Goreme", afirmó el gobernador de Nevşehir, Huseyin Kok.
La zona se ha cerrado al público y "las operaciones de búsqueda y rescate (...) siguen en marcha", precisó el gobernador.
La fiscalía de Nevşehir ha abierto una investigación.
En imágenes de la agencia turca IHA se ve una enorme nube de polvo elevándose junto a un aparcamiento, así como el cuerpo de una víctima atrapado bajo una enorme roca.
El lugar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985.
"En un paisaje impresionante modelado por la erosión, el valle de Goreme y sus alrededores albergan santuarios rupestres (...), pueblos troglodíticos y ciudades subterráneas, vestigios de un asentamiento humano tradicional cuyos orígenes se remontan al siglo IV", escribe la organización de la ONU en su página web.
Pero la Unesco lamenta "un exceso de afluencia turística y algunos actos de vandalismo" así como el hecho de que "se han introducido algunas construcciones incompatibles".
El lugar atrae a unos 4,5 millones de visitantes cada año y genera 2.500 millones de dólares en ingresos, con turistas procedentes de todo el mundo, declaró en septiembre pasado el director del organismo gestor del yacimiento, Aydın Cem Aslanbay, al diario Daily Sabah.
C.Reiter--SbgTB