El papa camina por la senda de San Agustín en el segundo día de su visita a Argelia
El papa León XIV siguió este martes los pasos del influyente teólogo cristiano San Agustín, al que considera como su padre espiritual, en el segundo día de su visita a Argelia.
La visita de León al país de mayoría musulmana se vio opacada por las duras críticas de Donald Trump, que calificó al papa de "débil" y "terrible", un ataque personal sin precedentes por parte de un presidente estadounidense contra un pontífice.
Se vio también sacudida por un doble atentado suicida ocurrido el lunes en la ciudad de Blida, a unos 40 km de Argel, la capital, donde se encontraba el papa.
Las autoridades no han hecho aún ningún comentario al respecto. Sin embargo, una fuente indicó a la AFP que dos kamikazes se inmolaron en esa localidad. De momento, no se comunicó si el atentado dejó víctimas.
El martes en Annaba, la antigua ciudad romana de Hipona, León visitó los vestigios del pasado histórico de la ciudad y un centro para ancianos pobres a cargo de monjas católicas.
Bajo la lluvia, el papa recorrió el sitio arqueológico romano y plantó un olivo, mientras un coro entonaba cantos en latín, en amazig y en árabe, inspirados en textos de San Agustín sobre la paz y la fraternidad.
La ciudad fue el hogar de Agustín, cuyas "Confesiones" son una obra fundamental en la tradición cristiana.
Por la tarde, León celebró misa en la Basílica de San Agustín en presencia de clérigos de toda África.
En su homilía pronunciada en francés, el papa instó a los cristianos de Argelia a "dar testimonio del Evangelio, mediante gestos sencillos, relaciones auténticas y un diálogo vivido día a día".
En la basílica, la hermana Rose-Marie de Tauzia, que vive en Argel desde hace 20 años, dijo a la AFP sentirse "magníficamente" feliz por la visita del papa, que ha venido a "anunciar la paz" en un momento "en que todo es difícil" y "el mundo está en tensión".
- Sociedades libres -
El pontífice se ha referido a sí mismo como "hijo" del santo, y es miembro de la orden agustina.
En su primer discurso en Argelia, León rindió tributo a las víctimas de la guerra de independencia de Francia (1954-1962).
También urgió a las autoridades argelinas a "no temer" una mayor participación del público en la vida política, y pidió una "sociedad civil vibrante, dinámica y libre".
Desde las protestas prodemocracia de 2019 para pedir reformas profundas y más transparencia, grupos de derechos humanos han denunciado la reducción de las libertades y crecientes controles sobre los espacios públicos.
"Las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y promover su desarrollo", expresó León.
- Sin miedo a Trump -
Pero las exhortaciones del papa a favor de la paz en la guerra en Oriente Medio, desatada a finales de febrero por ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió con represalias contra el territorio israelí y las monarquías petroleras del Golfo, enfadaron a Trump.
Antes del viaje papal, Trump acusó a León de "jugar con un país [Irán] que quiere un arma nuclear". "No soy un gran admirador" del pontífice, dijo.
Pese a las críticas Trump afirmó que "no hay nada por qué disculparse" y que el papa "está equivocado".
"No tengo miedo, ni de la administración Trump, ni de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio", declaró el jefe de los católicos a bordo del avión papal.
"Creo que la Iglesia tiene el deber moral de pronunciarse con toda claridad contra la guerra y a favor de la paz y la reconciliación", expresó.
El lunes por la noche, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, un converso al catolicismo, pidió al Vaticano que se ciña a las "cuestiones morales" y "deje que el presidente de Estados Unidos se ocupe de dictar la política pública estadounidense".
El papa partirá el miércoles de Argelia para continuar la gira en Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
U.Hauser--SbgTB